Culpable.

Es impresionante la capacidad que tenemos algunos humanos, digo, algunos, -( porque los hay sin conciencia, cualidad que anhelo tener, PERO NO) – de pensar TAN mal de nosotros mismos y cargar con tanta CULPA por cuestiones de la vida inevitables, porque lo que pasó no pasó de otra manera, y no se va a cambiar.

No me digas lo que tengo que hacer

Con lo que me cuesta tomar buenas decisiones, en el momento justo, y que, además, sea la correcta… mmm , no, no nací para eso. Entro y salgo de relaciones amorosas a la velocidad de un rayo, soy bastante escapista, lo admito, pero hete aquí la razón por la que lo hago.

Antes que nada, les comento que alguien me dijo hace poco que la mejor manera de lidiar con lo que a uno le molesta de uno mismo es burlarse de ello. Es decir que, por ejemplo, si no tenés tetas, podés decir que la gente cuando te habla no sabe si estás de frente o de espaldas, ponele.

Pero hoy día casi todos los defectos se compran, mirá Moria, que se hizo hasta el blanqueado del upite. Y yo ni sabía que eso existía, y la verdá, no quiero saber el método que usan…

Admito que soy una mina jodida. No me gusta que me rompan las pelotas. Odio que me digan lo que tengo que hacer. Y en mis relaciones de pareja, que fueron muchas, creánme, casi siempre el problema fue ese: NO ME DIGAS LO QUE TENGO QUE HACER. No intentes cambiarme, y ni se te ocurra usar el método de pedírmelo amorosamente, por que de todas maneras, te voy a mandar a lo de Paloma ( a volar, digamos).

Digo yo que es mucho más fácil estar solo. Uno puede soportarse, pero soportarse uno y soportar a otro es mucho laburo. Dejame de joder!.

Cuando me enamoro me la banco bastante, pero no me dura mucho, con los días el otro se da cuenta de mi histeria, de mi desorden, de que me gusta andar desparramada, en joggins, escribiendo, con mil papeles, lapices y chachachá, y dejo de ser la dama que conocieron en las primeras citas… y empiezan a joder con … “Cuando te conocí…”

No, definitivamente tengo que salir en joggins para que de entrada comprendan que soy así, mamarrachosa.
Pero no me levanto ni a la mañana así, no?
En fin, otra duda existencial a mi vida.

Carta I

De verdad lo intenté, mi amor, de verdad. Jamás quise obligarte, y no lo  hice. Siempre respeté tus decisiones, aunque me partieran el alma.

Pero, ay! Cómo te extraño. Tus labios, tu andar, tu aroma, tu voz. Extraño todo de vos, todas las cosas, las más maravillosas y las más dolorosas. Extraño tu risa, llorar en tu almohada, pensarte en la cama, verte dormir…

Me hubiese gustado gritarte que te amo, me hubiese gustado mirarte a los ojos y decirtelo otra vez. Si no lo hice fue por el maldito miedo que me freno, por no asustarte, por no lastimarme, por no perderte.

Cada noche enciendo una vela, pienso en tu nombre y pongo mi corazón. Cada noche estás en mis pensamientos, en mis emociones, en mi mirada y en mis sueños, cada vez más-

Me dice la gente que me de tiempo, que te olvidaré.

Te olvidare?

Podré amar de nuevo a alguien, querer entregarle mi vida entera, sentir que estoy completa, sentir que es para siempre. Podré de nuevo?

Podré con el tiempo, olvidarte, dejar de sentirte tan dentro mío, dejar de esperarte a cada segundo, en cada mirada, y cada cara que cruzo en la calle?

Podré algún día dejar de nombrarte, sacarme el vacío de no tenerte conmigo, de no saber qué harás en el momento en el que te recuerdo con tanto fervor?

Podrás olvidarme, pensar que yo fui, quizás una mas?

Podrás detenerte al escuchar nuestra canción, y no sentirla, no recordarme, no querer correr a mis brazos una vez más?

Podrás no soñarme, sentarte en la calle si verme bailar en cualquier lugar?

Podrás olvidarme, un día cualquiera, así nomás?

Podrás no llorarme, podrás no extrañarme, podrás olvidarme así nomás?

Algo que me dedicó M. hace mucho. Me gusta la letra. La comparto:

dedicado a (La escritora de este blog) (la cursi)

No desees que esto se vaya,

no lo veas como si fuera para siempre.

Entre vos y yo, honestamente puedo decir,

que las cosas se ponen cada vez mejor. ()

 

Y mientras estoy lejos

Desempolvá lo demonios que tenes adentro

No pasara mucho tiempo antes que vos y yo

corramos a ese lugar en nuestro corazón en el que nos escondemos.

 

Y supongo que por eso lo llaman tristeza (el blues, juego de palabras)

El tiempo que tengo en mis manos lo podía pasar con vos.

Riendo como chicos, viviendo como amantes,

Corriendo como un trueno debajo de las sabanas.

Supongo que por eso lo llaman tristeza.

 

Solo miro al vacío,

Imaginándome mi cara entre tus manos.

Viví cada segundo sin dudarlo,

y nunca te olvides que yo soy tu hombre.

 

Esperame niña, llorá de noche si te ayuda.

Pero mas que nunca, simplemente te amo,

aun mas de de lo que amo la vida.

No lloro

¿Qué puedo decir?
Gracias por tus rosas tan hermosas, incluso con espinas dolorosas, que me hicieron crecer, contra vientos y mareas.
Gracias por que con vos sentí las sensaciones más increíbles del Universo. Sé que darte todo de mí y más… no fue suficiente… sin embargo, sé que en el corazón del hombre nadie manda, nadie elige. Sé también que no eras para mí. Aunque haya luchado mucho conmigo misma, incansablemente, para no admitirlo.
No podía comprender porqué no me amabas. O mejor dicho, porqué no me amaste lo suficiente, como para que nuestros caminos sigan unidos.
Es difícil pensar claramente, cuando se tiene el corazón roto.. uno se transforma, se desploma, ve el abismo de lo negro del alma, cuando ese dolor punzante asoma.

Hoy quiero despedirme, no porque no lo haya hecho, si no porque lo hice pero no lo procesé… no te dejé ir de corazón. Pero algo hoy me dijo que puedo decirte adiós. Que comprendo que ambos fuimos como fuimos: Diferentes. Que quizás ví magia donde no la había, que no era real que el mundo se pusiera en cámara lenta cuando sonreías. No, era yo la que atesoraba el momento, el mundo seguía girando igual que siempre, no era culpa de la lluvia que me desterrara cuando no estabas… no era culpa del sol que saliera a buscarte sonriente, era una ilusión en mi mente, una obsesión en mi cuerpo, una maratón en mi metabolismo.
No lloro por que no estés, lloro por que se desmorronó un sueño. Un sueño que contruí, sola, dejándome llevar, entregándome a la nada, regalando mis días, mis dudas, mis fuerzas, mi fe.

Sí, hoy te digo adiós y borro todo lo que algún día escribí para vos y para mí. No borro nuestra historia, borro el dolor, me quedo con todo aquello que me enseñaste, con las risas y los paseos, con las noches de helados, vinos y pasteles de colores. Me quedo con eso, con lo mejor.
Me quedo con tus consejos que me hicieron valiente, con esa mirada que tenías sobre mí, esa forma en que me veías, tan mágica, que hacía que yo realmente creyera que en una princesa rodeada de amor… me había convertido.

No lloro, como dije, por nosotros, no lloro por dolor, no lloro por venganza, no lloro por rabia, no lloro por un ego herido. Lloro por que se desmorronó el hombre de mis sueños.

Hoy te digo adiós y estoy segura, que todo lo que nos dijimos alguna vez fue verdad, ambos dejamos una huella, fuimos importantes el uno para el otro, nos tuvimos en las buenas y en las malas… mientras duró.

Como dije, lloro porque se desmorronó el hombre de mis sueños. Pero no se desmorronó mi sueño. Cuando encuentre al hombre de mis sueños, recién ahí te vas a dar cuenta que no estoy. Recién ahí vas a valorar lo que perdiste. No lo digo orgullosa, lo digo tristemente, porque te conozco, porque sé que un día te cruzaré en alguna calle. Y de lo que fuí para vos… ya no habrá nada.

Ansori

Lo sé, colgué como telaraña en casa abandonada, ansori.
Estoy buscando laburo desesperadamente y todo lo que consegui es para modelar. Una mierda!
ya sé, pensarán que es un laburo lindo, pero no. Imaginen la situación:
- dos horas de peinado
- dos horas de maquillaje
- dos horas de vestirme / esperar al resto de las modelos
- dos horas más si contás que el fotografo no se atrase, la maquilladora no llegue, el peinado no queda, las modelos no se quieren poner la ropa que hay, blablablá-
- 20 minutos de fotos, chau. A Tu casa.
No sabés!! Lo más divertido del mundo! Es como ver “100 veces no debo” con tu abuelita, por canal Volver ooootra vez, así de divertido es!
Si al menos pagaran como corresponde… no? , En fin.

Así que paso mis días mandando Cv’s a todos lados, tratando de encontrar algo que me guste, que sea cómodo, que sea fijo asi me puedo mudar, como tenía previsto, para abril.
Así que disculpenmén si los abandono un poco. Igual nadie me lee, blah!
Besos para todos, les mando inspiración, alegría y todo eso :)
Baibaii

Confesionario

Me dan fobia las primeras citas. Les tengo terror. Una vez hice que un muchacho me rogara dos años hasta que salí con él. Me gustaba mucho, posta, pero me daba miedo. Quiero pasar del saludo a la confianza-ya se lo que quiero-decidamos que vamos a hacer- en lo posible, sin escalas, el proceso del medio me da por las tetas.

Y bueno, no salgo con nadie y después me quejo porque estoy sola sin emociones de mariposas y eso.

Cuando voy a hacer compras a veces bailo y me río sola y no me importa la gente. Canto como el culo pero bailo que se te caen los calzones.

A veces ceno a las tres de la mañana y almuerzo a las cinco de la tarde. Nunca hice dieta, no sé lo que es eso. Odio el gimnasio.

Bajo series durante días para verlas después todas juntas sin saltear ningún capítulo. Soy adicta al Póker virtual.

Me gusta el perfume de la ducha y el jabón de uvas y uno de chocolate líquido que usaba cuando iba a la casa de mi ex, que estaba re bueno pero no me anoté el nombre y ahora no lo consigo. Tardo una hora en bañarme por que me gusta bailar y posar y hacer como que me sacan fotos. Tardo otra hora en peinarme por que tengo un pelo de mierda, finito, que se enreda como la puta madre que me parió. Y otra hora en maquillarme (Si voy a salir, si no ni en pedo) por que bueno, ya saben, soy mujer.

La mitad de mi ropa es violeta o rosa, siempre digo que voy a cambiar un poco los colores pero cuando voy a comprar siempre elijo lo mismo. Soy adicta a los zapatos y tengo al menos veinte pares. Sin contar los de baile, que son pocos, LAMENTABLEMENTE.

Escribo sin parar y nunca releo ni cambio lo dicho, a menos que tenga errores ortográficos que, como todos saben, producen en mí un remolino de odio mezclado con vergüenza.No tardo más de cinco minutos en escribir un poema o escrito. Lo escupo, si me tomo el tiempo sale feo.

No puedo ver una puerta o ventana abierta porque sí, y mucho menos en invierno. No puedo comer con la comida del plato toda mezclada, tiene que estar ordenada y separada.No mezclo la ropa interior con las bikinis. No uso corpiño cuando estoy en casa, y eso me hace muy feliz.

Leo al menos dos o tres libros por semana de diferentes temas, porque sino me aburro y no los termino.

No termino de editar mi libro hace cuatro meses porque nunca me conformo y siempre algo le falta.

Me quiero casar y quiero tener dos hijos y un jardín con pileta y una casa con ventanas muy grandes donde entre mucha luz, y un marido que sea increíble, hermoso, tierno, fiel y blablablá.

Me gusta dar consejos a la gente, agarrar corazones rotos y hacerlos sentir mejor. Me gusta contar mi historia cuando puede servir de algo a otras personas.

Me desespera no saber qué hacer, o sea, aburrirme, no lo tolero.

Funciono más de noche que de día, vivo al revés, soy histérica, celosa, odio el msn hace tres meses y no sé porqué.

Soy sobreprotectora con mis sobrinos y los trato como si fueran bebés.

Rechacé dos propuestas de matrimonio y no me arrepiento, pero parece que mamá sí. Nuera Nueran para mi.

Me encanta pasar tiempo sola, cuido mucho mi intimidad y me gustan mucho mis ratos para mí.

Todos los días me acuerdo de mi papá y le hablo como si lo tuviera enfrente. Le llega, yo sé que le llega.

Mi mamá me tiene tan allá arriba que no hace otra cosa que hablar de mí cuando alguien la llama. Depende más de mí que yo de ella, y aunque la amo, a veces me asfixia un poco. Mi hermana del medio odia que la llame por el nombre y me obliga a decirle mamá. Mi sobrino Braian me obliga a decirle hijo. Mi sobrino Maxi dice que soy la hermana. tenemos la identidad clarísima, se ve.

Detesto a los tipos que no se hacen cargo de sus hijos. Detesto la violencia física y psicológica en todas sus formas.

prendo una vela, sahumerios y medito todos los días, si no lo hago me pongo mal.

Soy adicta al mate dulce y a la soledad de la noche. Miro reality’s y después me quejo de lo mal que está la televisión. Odio los noticieros y las novelas de las tardes.

Ceno pizza dos veces por semana, y Agñolotis caseros al menos tres. Puedo comerme medio kilo de helado yo sola. Fumo como una condenada hija de puta.

Tengo una terapeuta que cada vez que voy no puede contenerse la risa y me pide que “Por favor, Domé, no me cuente las cosas así”.

Me gusta hacer reír a la gente y actuar/exagerar cuando cuento algo.

Tengo amigos de todas partes del mundo y son muchos y me sé la historia personal de cada uno de pe a pa, y jamás los confundo. Recibo y envío al menos cincuenta mails por día, ninguno corto.

Un beso a mi mama y a todos los que me conocen, GraciasChau.

Amor adolescente

Teníamos 16 años los dos. Yo iba al secundario y un día, me lo encuentro en mi curso, de “casualidad”. Mi compañerito de Jardín de Infantes, ese al que yo miraba con recelo y no me daba bola… ese mismo, estaba en mi curso, con 11 años más, hecho un hombrecito, mirándome de reojo, todo un seductor.
Pasaron pocos días hasta que empezamos viajar juntos para ir al colegio, vivía a dos cuadras de mi casa, sin embargo, nunca lo cruzaba hasta que lo encontré en MI instituto.
Éramos tan jóvenes! y nos enamoramos profundamente, esos amores que uno cree para siempre, esos amores que te hacen poner todo de vos en un papelito, lleno de corazones, su nombre y el tuyo.
Pablo (que no se llama Pablo, pero vamos a cuidar su nombre) supo ganarse mi corazón, mi tiempo, mi mente y mi todo. Se convirtió en mi mundo, mi gran primer amor, mi gran primer todo, por que con él conocí las mariposas, el sexo, la desesperación, la ternura desbordante, la locura, la más suprema felicidad… y al final… la más grande tristeza.

Éramos tan jóvenes, yo era una chica muy insegura, muy celosa, histérica, cambiante, enojona, y todas esas cosas malas que tenemos las populares en el secundario, y él era igual. Podíamos pasar de la pelea más catastrófica a los besos, canciones y actos de amor más grandes y ridículos que se les puedan ocurrir.

Llevábamos 3 meses juntos y ya nos queríamos comprometer, casar, tener hijitos y todas esas pavadas que se nos ponen en meten cuando amamos así, intensamente.

Dos años duró nuestro amor, 7 años más duró mi amor hacia él. Luego de que me dejara (no lo culpo, era de terror en esa época) nos vimos varias veces, al menos 3 o 4 veces por año, y terminábamos en la cama, nos veíamos unas veces más, yo concluía que lo seguía amando como siempre, y él concluía que -”No, no creo que hayas cambiado, si volvemos va a ser lo mismo”.
Y se iba y me dejaba desolada de nuevo, siempre. Siempre. Siempre.

Hasta hace un año atrás que decidí decirle NO, cuando me vino a buscar. Me miró totalmente sorprendido, no podía creer que su “poder” sobre mí se hubiera desvanecido.
Yo le dije que NO, que esta vez no quería saber nada, que no sentía más que un cariño y la nostalgia de lo vivido, pero que ya no lo amaba más. Que dejara de buscarme, que era feliz.

Mentira. Pero no podía volver a pasar por eso, necesitaba soltarlo, terminarlo, cortarlo de raíz. Necesitaba decirle Adiós, Para siempre.

Él, muy confundido, se fue esa noche, caminando por la calle, con la cabeza mirando al piso, las manos en los bolsillos, y a mitad del camino se dio vuelta, me miró, giró la cabeza varias veces como dieciendo “no lo puedo creer”, volvió a mirar hacia adelante y al llegar a la esquina dobló, y nunca más lo vi.

Siempre que nos veíamos “clandestinamente” él estaba con alguna chica que no lo llenaba
“-¿Como lo hacías vos, te acordas?, -” Bueno, eso con esta chica no me pasa”.
O luego de separarse de alguna noviecita de corto tiempo, o luego de alguna pelea grande, en la que me decía:
“-¿Te acordás que cuando te enojabas me decías que nadie iba a amarme igual que vos?, bueno, tenías razón. Nadie puede. “
O aquella vez que murió su abuelo y vino a pedirme refugio acá, en mis bracitos flaquitos, y se acostó a contarme cómo se sintió cuando encontró a su abuelo sin vida.
O aquella vez que supo, luego de un ataque, que tenía epilepsia, y necesitaba que yo calmara su miedo…
Siempre que venía a mis brazos era por que algo le había pasado, o por que yo lo había soñado la noche anterior y se me aparecía al otro día. Esas cosas que una no se explica.

El sábado fui al supermercado, me encuentro con la madre, corro a abrazarla (si, a los padres también los amé, pero esa es otra historia), y me cuenta que:
“-Si, pablo está conviviendo con una chica, la queremos mucho, pero lo extrañamos también, ¿viste?”
Yo la miré y todo lo que le dije fue:
-Claro, me imagino, con lo mamero que él es…
Seguimos la conversación con otros temas, pero esa noticia retumbó en mi mente desde ese día hasta hoy. Muchas veces supe de sus noviazgos, de sus histerias, de sus idas y venidas, pero ¿Pablo conviviendo?.
Uf, parece que al final, llegó alguien que lo llene más que yo. Que lo calme más que yo, que él ame más que a mí.
Si, ya sé, no me digan nada, soy una egoísta de mierda, y consciente. Pero viste, no es fácil.

Despedida

Querido amor: Tuve que dejarte, pese a tu compañía, pese a lo bella que me hacías sentir cuando corríamos contra el viento, tuve que dejarte ir, con todo el dolor que siento… pero fue lo mejor para los dos. Nos estábamos haciendo daño. Te amo, querido PELO.

Dejé de amarlo.

Él dijo que yo era demasiado “altruista”, con tono de -”Defecto enorme, nena”-.
Él dijo que yo debía, en lo posible, “sacarme” el hijo que “Hipotéticamente” estaba(mos) esperando. Que era “lo mejor para los dos ser egoístas y preservar nuestro futuro“.
Él dijo que si “le pusieran un arma en la cabeza” y le dijeran que eligiera una mujer para tener un hijo, me elegía con los ojos cerrados. Qué honor, qué honor, pero ¿por qué no te tirás de un puente, hijo de puta?.
Él dijo que yo debía ser más fría y no dejarme llevar por mis sentimientos.
Entre todo lo que dijo y otras tantas palabrerías que no quiero repetir, por que duelen como una aguja clavada en el medio del pecho, sólo pude darme cuenta de una sola cosa:
Desde el momento que escuché “Te lo sacás”dejé de amarlo, de un tirón, y para siempre.
Fuera de mi vida, no te necesito, me das pena, asco, me parecés lo más bajo que he conocido.
Pensar que yo… (mejor me callo).

Gracias a Dios lo del embarazo fue hipotético, por que al final no estaba embarazada.
Pero mirá vos, en los momentos que más una necesita contención y respeto, te muestran esto. Un ser egoísta, asesino, frío, un aparato en piloto automático.
Y no, no lo odio, en realidad carezco de habilidades para sentir ese sentimiento, pero que me da pena, que me da tristeza, que no lo entenderé nunca jamás, Grabalo en piedra.